Las tierras secas ocultan un bosque tan grande como la selva amazónica

 

Ocultos en un mar de tierra árida hay tantos árboles como en la selva amazónica. Puestos todos juntos ocuparían 467 millones de hectáreas de arbolado, lo que supone elevar un 9% la superficie arbolada del planeta. Este inmenso bosque escondido hasta ahora a los ojos de los satélites podría tener grandes implicaciones en el clima y la biodiversidad de la Tierra.

Las zonas áridas cuentan con 1.327 millones de hectáreas de arbolado, sumando un 9% más a la masa forestal del planeta

En esta revisión del arbolado en zonas áridas han participado más de 200 investigadores, entre científicos y estudiantes, de 15 organizaciones en un proyecto impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Este gran esfuerzo humano se ha apoyado en la nueva generación de imágenes de alta resolución captadas por satélites.

El estudio, publicado en la revista Science y cuyos resultados finales presenta la FAO en Roma el viernes, ha descubierto que en 2015 había 1.327 millones de hectáreas de biomas áridos donde el porcentaje de cubierta forestal es superior al 10%. Ese es el umbral que usa la FAO para poder llamar bosque a los árboles hallados en un área de 5.000 m2. Estas cifras suponen elevar casi en un 50% la superficie arbórea presente en las tierras secas y en un 9% el total de los bosques del planeta.

El equipo de la UPM, en el que también estaban los profesores Cristina Pascual y Fernando García, tenía como misión determinar la cubierta forestal que hay en las zonas áridas de Europa, en especial la cuenca mediterránea y la franja superior de los bosques boreales de Rusia. De las 295.000 hectáreas de suelos europeos áridos, alrededor de un tercio son arbolados. Pero la mayor parte de este bosque oculto hasta ahora está al sur del Sahara, en regiones de Asia, en el sur americano y una amplia franja del norte de Australia. Casi dos tercios de estas arboledas de las regiones áridas son bosques cerrados.

Se trate de árboles nuevos o solo recién descubiertos, su enorme número debe estar influyendo a escala global. Como explica, el investigador de la FAO y principal autor del estudio, Jean-François Bastin, “aunque nadie se cuestiona el actual aumento de las emisiones de CO2 a la atmósfera, la capacidad de la biosfera para absorber el carbono aún presenta muchas incertidumbres. Nuestros resultados aportan nuevos elementos y muestran que la capacidad de la biosfera como sumidero de carbono probablemente sea mayor de lo que se creía”.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2017/05/11/ciencia/1494483999_271434.html

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